La Junta adquiere cuatro obras de Alonso Cano, Lucas Valdés, José Arpa y Gustavo Bacarisas
Las pinturas se expondrán en los museos de Bellas Artes de Sevilla y Granada
La Consejería de Cultura ha adquirido cuatro pinturas de importantes autores por una
cuantía de 184.000 euros. Estas adquisiciones completarán las colecciones de los
museos de Bellas Artes de Granada y Sevilla, y suponen el retorno a la comunidad
autónoma de bienes culturales de claro significado andaluz.
Una de las obras adquiridas es Cristo Eucarístico (también conocida como Cristo con
cáliz y hostia), del granadino Alonso Cano. Esta obra, un óleo sobre lienzo de 42 x 30
centímetros, data de 1657 y se considera como la puerta del sagrario del retablo mayor
del Convento de San Antonio de Padua y San Diego de Granada. Para este lugar, Cano
pintó una serie de siete lienzos, de los que tres ingresaron en el Museo de Bellas Artes
de Granada tras la Desamortización.
La Virgen del Rosario con Santo Domingo y Santa Catalina de Siena (1700), del pintor
Lucas Valdés, es otra de las obras adquiridas. Se trata de un óleo sobre lienzo de 136 x
204 centímetros. El Museo de Bellas Artes de Sevilla conserva varios lienzos de este
autor. La pintura que se adquiere vendría a completar la visión de este importante pintor
de la escuela sevillana del siglo XVIII, con una obra de excelente calidad y factura.
Otra de las pinturas adquiridas es Ermita junto a los pinares de Oromana, obra de José Arpa Perea, que data del año 1940. Se trata de un óleo sobre lienzo de 76 x 104,5
centímetros. El Museo de Bellas Artes de Sevilla conserva dos paisajes del pintor
sevillano realizados tras viajar a América en 1896, donde residió en México y Texas.
Fruto de esta estancia son sus obras El Gran Cañón de Arizona (1925) y Chumberas en
flor (1928), paisajes en los que el color y la luminosidad invaden toda la composición.
La obra ahora adquirida ofrece el interés de pertenecer a una etapa final en la
producción del artista, que, tras regresar y afincarse definitivamente en Sevilla desde
1935, trabajó captando paisajes y escenas ambientadas en Carmona, su ciudad natal. En
esa época realizó obras en las que desplegó su sabiduría en la plasmación de los efectos
de luces y sombras, de las que Ermita junto a los pinares de Oromana es un logrado
ejemplo.
Finalmente, otra de las obras es Plaza de San Pedro, Roma, de Gustavo Bacarisas,
nacido en Gibraltar y fallecido en Sevilla. Se trata de un óleo sobre lienzo de 47 x 68,5
centímetros. La pintura de Bacarisas está representada en el museo sevillano con su
Autorretrato y la conocida Sevilla en Fiestas. Esta obra está ambientada en Roma,
ciudad que, junto a París, está ligada a su etapa de formación, y muestra una faceta
interesante y distinta del pintor, en la que también aparecen rasgos característicos de su
estilo. En ella, su refinado cromatismo y elegancia de formas se combinan para dotar a
la obra de un acentuado lirismo.