Inauguran el Museo Nacional de Arqueología Subacuática ARQUA
El Ministerio de Cultura ha invertido 20,3 millones de euros en la puesta en marcha de esta institución única y pionera
El Museo Nacional de Arqueología Subacuática ARQUA ya está en marcha. Hace unos
días esta pinacoteca fue inaugurada en Cartagena, Murcia. Se trata de un museo estatal único y pionero en muchos aspectos, en el que el Ministerio de Cultura ha realizado una
inversión total de 20.300.128,37 euros.
El acto de inauguración ha sido presidido por su Alteza Real la Infanta Cristina, que ha
estado acompañada por el ministro de Cultura César Antonio Molina y numerosas
personalidades de la vida política y cultural de la Región de Murcia.
Por primera vez se abre al público un museo cuya actividad se centra en la arqueología
subacuática. Desde un punto de vista estrictamente científico pero con un lenguaje
sugerente y comprensible para todos, el público podrá conocer qué es exactamente ese
Patrimonio Cultural Subacuático, cómo se protege, se excava y se conserva, qué conocimientos nos aporta sobre nuestro pasado, y todo ello ilustrado con una selección
de los principales materiales arqueológicos conservados por el Museo, entre los que
sobresalen los restos de las embarcaciones de época fenicia halladas en Mazarrón, un
excepcional conjunto de colmillos de elefante también de tiempos fenicios, un nutrido
grupo de ánforas de varias épocas, anclas, lingotes… y otras piezas que son muestra
singular de la riqueza y diversidad de nuestro patrimonio bajo el mar.
El uso y la variedad de las nuevas tecnologías que acompañan a estas piezas en la
exposición permanente de ARQUA es otro de los aspectos más destacables del Museo.
Para facilitar la comprensión y resultar atractivo se han utilizado novedosos recursos
interactivos, producciones audiovisuales, escenografías y elementos manipulables,
diseñados en exclusiva para el Museo, con el objeto de ser utilizados y resultar de
interés para una amplia variedad de público.
El Museo sumerge al visitante en un mar de 250 pantallas de Leds que hacen de esta
instalación la más grande de Europa aplicada a una producción museográfica.
El elemento central de la escenografía del Museo es la gran reproducción del pecio del
Mazarrón que muestra los restos del barco, sus objetos tal y como se encontraron, y
parte de la caja de seguridad que se construyó para su conservación.
Frente a estos recursos también se presenta un espacio dedicado a la arquitectura naval
que contiene cuatro secciones de barcos realizados de forma artesanal, fiel al
ensamblaje original de la época, construidos con maderas de explotación sostenible.
Culmina la propuesta expositiva en el lucernario, el gran escaparate que da a la plaza del
Museo, donde se suspenden del techo la estructura en hierro de dos grandes
embarcaciones: una kyrenia griega y una coca medieval.